Astronauta de la NASA José Hernández inspira a estudiantes durante visita a Tri-Cities

El astronauta José Hernández compartió su experiencia con los estudiantes de Tri-Cities. (Crédito: Johanna Bejarano / NWPB).
El astronauta José Hernández compartió su experiencia con los estudiantes de Tri-Cities. (Crédito: Johanna Bejarano / NWPB).

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Rodeado de estudiantes en busca de autógrafos y fotografías, el astronauta José Hernández terminó una de sus conferencias en la Escuela Secundaria de Pasco.

Hernández, quien en el pasado fue trabajador agrícola, logró vincularse a la NASA. Era sólo un niño cuando decidió perseguir su sueño de ser astronauta.

Hace algunos días, Hernández visitó el este de Washington y compartió su historia de resiliencia y determinación con estudiantes locales en la Escuela Secundaria de Pasco y el Columbia Basin College. También estuvo en un evento de liderazgo organizado por Scouting America Blue Mountain Council en el Red Lion de Pasco.

“El cielo no es el límite, lo son las estrellas. Soy la prueba viviente de ello”, afirmó.

Él se convirtió en uno de los primeros astronautas mexicano-estadounidenses en completar una misión a la Estación Espacial Internacional.

Según el sitio web de la NASA, realizó su único vuelo espacial como especialista de la misión STS-128 en 2009, una expedición que entregó suministros a la estación espacial. Pasó 14 días en el espacio.

“El recorrido de José Hernández es un testimonio de que, con trabajo duro y determinación, todo es posible”, indicó Verónica Machado, directora de la Escuela Secundaria de Pasco, en un comunicado de prensa.

La vida de Hernández inspiró la película “A Million Miles Away”. Durante su visita a la Escuela Secundaria de Pasco, Hernández presentó la escena en la que el actor Michael Peña, quien lo interpreta en la cinta, le cuenta a su entonces novia, Adela, su sueño: “Quiero ser astronauta”. Él comentó que, tal como se ve allí, ella inicialmente rio cuando le contó sobre esas aspiraciones.

Hernández siguió la fórmula de su padre para alcanzar el éxito.

“Determina tu propósito en la vida, reconoce lo lejos que estás, desarrolla una hoja de ruta para saber cómo llegar, prepárate de acuerdo con el reto y desarrolla una ética de trabajo insuperable”, explicó.

Hernández mencionó que hay un ingrediente adicional y crucial: la perseverancia.

“Es no rendirse nunca. Cuento la historia de haber sido rechazado por la NASA no una, ni dos, sino 11 veces. Hasta la duodécima vez, me seleccionaron”, señaló.

Su perseverancia le otorgó un lugar como astronauta de la NASA en 2004. Antes, en 2001, Hernández ya se había incorporado a la Subdivisión de Materiales y Procesos del Centro Espacial Johnson de la NASA en Houston.

Hernández dijo a los estudiantes que no importa dónde empieza la gente, sino dónde termina.

Además, recordó que muchas personas intentaron desanimarlo, así que empezó a compartir su sueño sólo con quienes lo alentaban.

Su mensaje dejó huella en los estudiantes que lo escucharon.

“Me inspira porque en el futuro quiero ser como él -astronauta- y cumplir un sueño como ir a la luna de visita”, manifestó Limber Benito, estudiante de la Escuela Secundaria de Pasco.

Fernando Barrios, otro estudiante, también se sintió motivado por las palabras de Hernández.

“Quiero ser militar. Me motiva a echarle más ganas en los estudios para poder graduarme”, expresó Barrios.

A Michelle Smith, subdirectora de la Escuela Secundaria de Pasco, le entusiasma que los estudiantes escuchen a personas como Hernández, que han vivido experiencias similares y pueden motivarlos.

“Cuando encuentras a alguien que te demuestra que, si sigues adelante, puedes continuar con tu sueño y perseverar por encima de todo lo que parece imposible, ésas son las personas que quieres tener delante de tus alumnos”, indicó Smith.

Hernández destacó la educación como un catalizador que le ayudó a cumplir su sueño. De igual manera, animó a los padres de familia a implicarse en la educación de sus hijos y ayudarlos a vincularse a actividades que les interesen.

Contemplar la Tierra desde el espacio es hermoso y sensibiliza sobre la importancia de cuidarla, enfatizó Hernández.

Hernández se retiró de la NASA y sigue trabajando como consultor aeroespacial.

“Acabamos de trabajar en un proyecto en el que enviamos un paquete en una sonda a la superficie de la Luna”, aseguró, al referirse a su trabajo de consultoría.

También ha vuelto al sector agrícola, esta vez como propietario de viñedos.  Hoy es propietario de un viñedo en California: Tierra Luna Cellars.